2015 ha sido el año que, lamentablemente, ha batido el récord de mayor número de cacerías de rinoceronte africano, dada la demanda de cuernos de rinoceronte en los países del este. Namibia y Zimbabwe son los dos países en los que la actividad ha sido más crítica.

A pesar de las terribles cifras, las autoridades sudafricanas se han empezado a movilizar para prohibir el contrabando ilegal en la zona, ya que esto influye también directamente en la industria del turismo, pero la consecuencia de esto ha sido, simplemente, la movilización de los criminales hacia otras áreas. Mike Knight, líder de la Unión Internacional por la Conservación del Rinoceronte Africano, comentaba que “los cazadores furtivos actúan como una ameba: si les prohibes un sitio, se expanden en otro”.

Aunque la situación sigue siendo terrible y 1.175 rinocerontes fueron asesinados en Sudáfrica en 2015, causando que algunas reservas vendiesen sus rinocerontes debido a los altísimos costes en seguridad y protección de animales y personas -a las que también atacan-, Mike Knight asegura que el gobierno sudafricano se ha dado cuenta de la terrible situación en términos no sólo ecológicos sino también económicos.

Esperamos que pronto se planteen hablar con otros países africanos para implementar las medidas preventivas que sean necesarias antes de que sea demasiado tarde.

Fuente: The Guardian