A día de hoy, una de cada diez especies de abejas en Europa está en peligro de extinción, y el riesgo sigue creciendo. Para estar un poco más informados sobre el tema y conocer también los factores de riesgo que amenazan a las abejas, en este artículo hemos querido analizar y reunir cuatro motivos que nos recuerdan por qué son tan importantes y que defienden por qué tenemos que protegerlas como especie, ahora más que nunca. Así que vamos al grano:

#1 Sin ellas, el 60% de las frutas y verduras desaparecerían

Así es: sin ellas, el proceso de polinización de muchas frutas y verduras se vería interrumpido, siendo una consecuencia inmediata la desaparición del 60% de las especies de frutas y verduras que consumimos hoy en día. También habría un grave problema alimenticio, ya que las abejas polinizan el 70% de cultivos y plantaciones destinados a alimentarnos.

De las 100 especies de cultivos que abastecen el 90% de los alimentos del mundo, las abejas polinizan más del 70% de ellos. Además, polinizan más de 25.000 especies de plantas con flores. Sin estos insectos la actividad agrícola prácticamente desaparecería, lo que dejaría a muchas familias sin una fuente de ingresos.

#2 Su desaparición afectaría gravemente a la economía mundial

A nivel particular, y teniendo en cuenta que desaparecerían las frutas y verduras mencionadas, habría un impacto enorme en la actividad agrícola y muchas familias se quedarían sin fuente de ingresos. A nivel global, la desaparición de las especies generaría un gravísimo desequilibrio en la economía ya que se paralizaría la generación de millones y millones de dólares al año obtenidos al repartir y consumir productos que provienen de la tierra.

#3 El 75% de la flora silvestre mundial se vería afectada

No sólo se vería afectada la mayor parte de frutas y verduras consumibles como ya hemos visto, sino que tres cuartas partes de la flora silvestre mundial empezarían a desaparecer como causa directa del desploblamiento de las colmenas. Obviamente esto supone un problema catastrófico para los animales herbívoros, que morirían poco a poco por falta de alimento. Lo mismo con los carnívoros que se alimentan de los anteriores, hasta llegar al hombre, al quien le quedarían pocas posibilidades de sobrevivir si se interrumpe la cadena trófica.

#4 Pueden ayudar a combatir el virus del VIH

Una de las toxinas que encontramos en el veneno de las abejas, llamada melitina, podría prevenir el contagio del virus de la inmunodeficiencia humana que provoca el SIDA: se ha comprobado que la melitina deshace la membrana del virus dejando a las células normales intactas. Una de las investigaciones más importantes relacionadas con el tema, llevada a cabo en Washington, tuvo como resultado la preparación de nano-partículas con melitina que combatieron con éxito diversas cepas del VIH – con lo cual la melitina no sólo prevendría el virus sino que también lo atacaría.

¿Qué es peligroso para las abejas? ¿Qué podemos hacer nosotros?

De entre los peligros más significativos que amenazan a las especies de abejas se encuentran los tratamientos con plaguicidas, los transgénicos, las placas de ácaros o incluso la mala acción de apicultores inexpertos, cuya acción afecta a las poblaciones. Un pequeño gran paso que podríamos tomar nosotros sería evitar comprar frutas y verduras en los que se hayan utilizado plaguicidas como imidacloprid, clotianidina, tiametoxam, fipronil, clorpirifos, deltametrin y cipermetrinel, que se encuentran en la lista de los más dañinos para las abejas.

Fuente: Greenpeace.org, Eoi.es, 20minutos.es, Ecoosfera.com