Hoy en día y gracias a la existencia de nuevas vías de comunicación somos más conscientes que nunca de las injusticias relacionadas con la explotación animal: maltrato en zoológicos, especies en peligro de extinción, tráfico de especies y por desgracia un largo etcétera.

Otro punto que amplía esta lista, a menudo pasado por alto, es la manera en que las empresas turísticas se benefician económicamente a través de la explotación animal. Todas estas atracciones siguen el mismo patrón: una buena foto o buen recuerdo para el turista, una vida de sufrimiento para la criatura. Hoy repasamos algunas de las atracciones y prácticas que forman parte del problema.

#1 “Selfies” con tigres

Un amigo anda visitando Tailandia y vemos fotos de bonitos paisajes y de vida salvaje. Nos enseña fotos posando junto a un cachorrito de tigre o con tigres adultos. Lo que ocurre detrás de esa imagen es aterrador: tigres separados de sus madres, drogados y maltratados para que el turista pueda quedar bien en la foto.

Práctica común en Tailandia, los llamados Tiger Temples albergan más de 800 tigres obligados a tomarse fotos con turistas durante horas. Algunos de los tigres son separados de sus madres al nacer para que sean más dóciles y, en caso de que no sean lo suficientemente tranquilos, también son drogados y encadenados para los turistas puedan tocar y abrazar al animal. Así pasan los años hasta que mueren: adormilados y tratados como objetos.

#2 Montarse encima de un elefante

Los elefantes son animales extremadamente tiernos y protectores de su familia. Por ello, para que un elefante se deje montar por un turista, los que organizan este tipo de entretenimiento separan a los elefantes de su madre cuando son bebés.

Este proceso tiene un nombre: quebrantamiento. Consiste en azotar, torturar y no dar comida al animal hasta que se vuelva lo suficientemente dócil y tranquilo como para no reaccionar a los jinetes ni al gancho de hierro o, hablando claro, hasta que el animal entra en un estado de depresión e indiferencia permanente. Cuando no están siendo usados como montura, se pasan el día encadenados y solos.

#3 Espectáculos de delfines, orcas, etc.

Detrás de los delfines juguetones y las orcas bromistas que vemos en las piscinas de los delfinarios hay una vida de encarcelamiento y sufrimiento inimaginable para estos animales.

El primer paso para llevar a cabo este espectáculo es capturar a crías de delfines y orcas en estado salvaje: separados de sus madres de forma drástica y llevados a una piscina de unos pocos metros, los animales no saben que eso es lo que les depara hasta que se mueran. Muchos no soportan el estrés de la captura y mueren en los barcos o durante el viaje hacia el oceanario.

Los que sobreviven pasan su vida siendo tratados como objetos para que el espectáculo sea del gusto de los turistas – en muchos casos, las orcas se vuelven agresivas y atacan a sus cuidadores debido al estrés y a la ansiedad que sufren.

#4 Sostener tortugas marinas

Esta práctica se lleva a cabo en las Islas Caimán, donde se vende como una oportunidad de ver tortugas marinas de cerca en un entorno natural. Nada más lejos de la realidad: en esta granja los turistas pagan por coger a las tortugas como si fueran un trofeo y hacerse fotos con ellas. La mayoría de tortugas se encuentran en un estado muy débil y contraen infecciones bacterianas a menudo. En muchos casos las tortugas acaban muriendo por el estrés que esto les supone, por estar fuera del agua durante horas y horas y porque a veces los turistas las tiran al suelo.

Por si esto fuera poco, esta misma granja que se proclama amante de las tortugas vende carne de tortuga, para que los turistas la puedan comer durante su visita.

#5 Encantar serpientes

Nos lo venden como algo místico, exótico, misterioso… miles de encantadores de serpientes llevan a cabo esta tradición desde hace cientos de años, en la que normalmente se utilizan cobras.

Las serpientes son capturadas y encerradas, tras la captura se extrae su veneno con unas pinzas metálicas. Esta práctica se hace a menudo sin experiencia y sin herramientas desinfectadas, como consecuencia muchas serpientes acaban muriendo a causa de diversas infecciones post-operatorias. Las que sobreviven, son golpeadas y maltratadas hasta que acceden a “bailar” al oír la música.

#6 Paseos con leones, sostener cachorros de león

Principalmente en el sur de África encontramos muchísimos destinos turísticos que permiten manipular a cachorros de león para que turistas puedan hacerse fotos con ellos. En algunos casos, parte del conjunto de normas que recibe el turista es golpear a los cachorros si muerden o se muestran agresivos.

Cuando los cachorros crecen el concepto cambia y son utilizados para que el turista haga una caminata con ellos. Estos animales nacen y mueren en una vida en cautiverio, ya que si se liberasen en un entorno salvaje morirían por falta de recursos (aunque siempre hay soluciones y podrían ser trasladados a una reserva o santuario de vida salvaje sin problema).

¿Cómo ayudar y formar parte de la solución? En este caso el primer paso es ser conscientes del problema y tomar un papel activo en hacerle llegar esta información a los demás. Y por supuesto, también podemos actuar de inmediato dejando de formar parte de cualquier actividad turística que implique sufrimiento animal. Recordad: el cambio empieza en nosotros.

Fuente: WorldAnimalProtection.cr, Publico.es, LaVanguardia.com