Tiene 24 años y es el segundo de su especie que ha nacido y ha sido registrado con esta rara enfermedad, similar a lo que sería el síndrome de Down en humanos. La última vez que se observó este tipo de desorden en chimpancés fue en 1969, también una trisomía del cromosoma 22 en un chimpancé que no consiguió vivir más de dos años.

El chimpancé, una hembra de nombre Kanako, está siendo estudiada por investigadores de la universidad de Kyoto y nació con un cromosoma número 22 de más – de ahí el nombre trisomía. El síndrome de Down en humanos se manifiesta cuando se nace con una tercera copia del cromosoma número 21, y en este caso los síntomas son similares.

Kanako ha conseguido vivir muchos más años que el primer chimpancé con este síndrome, aunque es ciega desde los siete ya que empezó a sufrir de cataratas cuando tenía tan solo un año de edad. También sufre de estrabismo, de una enfermedad cardiaca congénita, su córnea es anormalmente fina y sus dientes no acaban de desarrollarse del todo. Socialmente es su ceguera lo que impide que Kanako se relacione con otros chimpancés con normalidad, aunque tiene una amiga llamada Roman con la que se reúne ocasionalmente.

Los científicos de la universidad de Kyoto creen que el síndrome es mucho más común de lo que parece: pese a que se hayan estudiado y documentado dos casos, la investigación sugiere que el síndrome podría manifestarse en 2 de cada 500 chimpancés, pero no ser detectado si los signos de retraso son mínimos. Este ratio sería similar a la posibilidad de que un humano nazca con síndrome de Down, que es de 1 entre 600.

Fuente: Seeker.com