Parece que una zona concreta en África se ha convertido en la nueva zona objetivo de cazadores furtivos y buscadores de marfil.

El territorio en cuestión se conoce como KAZA (Kavango-Zambezi), una zona del sudeste africano que incluye zonas de Angola, Zambia, Namibia, Botswana y Zimbabue y que era el hogar de hasta 250.000 elefantes africanos. Los últimos recuentos de población realizados por el Great Elephant Census, un censo que recoge los cambios en las grandes poblaciones de elefantes, muestran cifras más que preocupantes.

Especialmente el área de Zambia se encuentra ahora mismo experimentando la mayor actividad de caza furtiva vista hasta el momento. Pese a que en África mueren unos 30.000 elefantes anualmente debido a la caza furtiva en búsqueda de recolectar marfil, los últimos años habían supuesto una mejora en números de muchas de las poblaciones de elefantes, creciendo éstos en algunas regiones gracias a los incansables esfuerzos de los conservacionistas.

No es éste el caso de Zambia: para describir lo grave del caso analicemos los números, y es que en 5.000 kilómetros cuadrados del mencionado territorio se ha perdido la población de elefantes hasta en un 95 por ciento. Los datos recogidos por el censo comparan la población de elefantes vivos con los restos encontrados por el lugar, mostrando en el último recuento a 48 elefantes vivos vs. 280 cadáveres.

La causa para que los cazadores escojan esta región es clara: no hay mucha actividad humana en la zona, no hay turismo, no hay investigación ni grandes esfuerzos conservacionistas. Añadido a esto, los cazadores lo tienen fácil para escapar, ya que pueden cruzar el borde del país en pocos minutos – sabiendo que las autoridades locales no tienen nada que hacer en este caso.

Por ahora el gobierno de Zambia ha comentado que inaugurará un grupo de trabajo dedicado a supervisar estas áreas, aunque ya sea casi demasiado tarde.

Fuente: News National Geographic