Hace pocas horas que nos llegaron las buenas noticias: Hong Kong ha dado un paso gigante y ha enviado una propuesta al consejo legislativo en la que se propone un plan inmediato para acabar con el tráfico de marfil en el país.

Aunque a primera vista la noticia suene como un pequeño avance a nivel local, es mucho más relevante de lo que parece y supone un enorme cambio no sólo para el mercado Chino sino también para el mercado global. Hong Kong es uno de los puntos clave de tráfico de marfil a nivel geográfico y también como mercado en sí mismo: decenas de miles de adornos hechos con marfil se venden en los puntos más turísticos mientras, paralelamente, se confiscan enormes cantidades de marfil en las aduanas.

Actualmente el mayor problema reside en la forma en la que los traficantes de marfil consiguen llevar a cabo sus negocios: llenan constantemente sus depósitos de marfil existentes con marfil obtenido ilegalmente. Esto se practica sin problemas a causa de un hueco legal que permitía que dichas cantidades pudiesen seguir en posesión de los comerciantes hasta que se acabasen: se calculaba que dichas cantidades acabarían de venderse en 2004, pero a causa de las continuas provisiones entrantes y del mencionado hueco legal, podría decirse que los traficantes de marfil siguen operando con una cantidad ilimitada de material.

Volviendo a la noticia inicial, el nuevo plan propone atacar estos casos no contemplados por la ley par acabar con la obtención de marfil por mercado negro. Se ha sugerido que el plan se lleve a cabo en los próximos cinco años y finalice en 2021, e incluirá mayores penalizaciones para los traficantes y un tiempo limitado para finalizar con las provisiones legales de marfil.

Lo cierto es que la noticia nos informa de una solución a largo plazo, pero también es cierto que envía un claro mensaje a los traficantes: el fin del negocio ha empezado.

Fuente: NationalGeographic.com