Esta historia nos ha tocado el corazón de pleno desde que la hemos leído. La protagonista es una tortuga llamada Fred, que perdió su caparazón en un incendio en Brasil y estuvo 45 días deambulando, sin comida y con pneumonía, antes de ser rescatada.

Aunque su estado cuando la encontraron era extremadamente desesperanzador, un grupo de voluntarios llamado Animal Avengers contaba con el soporte de un diseñador de objetos 3D que decidió construirle un caparazón artificial a Fred. Algo nunca probado ni hecho con anterioridad: en caso de éxito, Fred sería la primera tortuga del mundo en vivir con un caparazón imprimido en 3D.

Dado que Fred había perdido más del 85% del caparazón, la reconstrucción no resultó tarea fácil. Empezaron por buscar y estudiar decenas de fotos de caparazones sanos de otras tortugas de las mismas características. Después de una detallada tarea de investigación, reconstruyeron un caparazón en 3D listo para ser imprimido. El modelo fue imprimido en plástico y es extremadamente sólido: se imprimieron distintas piezas que fueron encajadas como un puzzle posteriormente, tardando cada pieza unas 50 horas en imprimirse.

Cuando todo el caparazón estuvo listo, sólo quedaba probarlo con Fred para comprobar que encajase perfectamente. Una vez las piezas fueron encajadas y pegadas, se pintó el plástico para que quedase un aspecto más natural, usando una pintura que no dañase los tejidos de la tortuga en ningún caso y asegurándose a la vez de que tampoco se dañase el plástico del caparazón. Fue el artista brasileño Yuri Caldera el que se encargó de pintar el caparazón con el increíble resultado que veréis a continuación.

Os dejamos aquí el vídeo subido a Youtube que explica la historia completa, cuyo resultado final os dejará boquiabiertos. Además de tener en cuenta que ahora esta preciosa tortuga tiene una nueva vida, esta historia es una prueba real de cómo la ciencia y los nuevos avances en impresión 3D pueden y podrán ayudar a los animales.

Fuente: National Geographic Facebook / ScienceAlert