Lamentablemente hoy nos toca dar muy malas noticias, y es que la situación de la marsopa empeora día tras día. Los últimos resultados de las investigaciones centradas en controlar la población de marsopas nos enseñan una terrible cifra: sólo 30 individuos sobreviven a día de hoy, la mitad que en 2016 y un tercio de los que vivían en 2014.

La explicación sobre esta caída en picado y las causas que han provocado que la marsopa esté al borde de la desaparición no suponen ninguna sorpresa ni son debido a factores imprevistos. La actividad humana encabeza la lista, siendo las redes utilizadas en la pesca de arrastre las primeras culpables ya que en muchas ocasiones cazan y atrapan marsopas por accidente. Por desgracia, la mayoría de marsopas comparten aguas y hábitat con el pez totoaba, un pez cuya vejiga es considerada una delicatessen en Asia y transportado ilegalmente de Méjico hasta China y a través de Estados Unidos.

La solución, creemos, sería sencilla: empezaría por convencer al gobierno mejicano sobre la necesidad de prohibir cualquier tipo de actividad pesquera cerca de aguas donde puedan nadar marsopas. Por supuesto esta acción debería completarse haciendo que la pesca en estos casos fuese penada por ley, además de desarrollar formas de pesca más sostenibles en el país. Otra valiosa acción sería que el gobierno de Estados Unidos controlase y prohibiese cualquier tipo de transporte que contenga partes de totoaba. Por último, lo mismo tendría que ocurrir en China – como país receptor, debería acabar con la compra y venta de productos de totoaba.

Si estos tres gobiernos no proceden a actuar inmediatamente, la marsopa pronto pasará a ser parte de la lista de especies desaparecidas. Aún así, Leigh Henry, especialista en defensa y conservación de especies en WWF, nos regalaba un mensaje de esperanza en sus declaraciones:

“Esto me rompe el corazón. La conservación de fauna salvaje puede llegar a ser un trabajo muy duro. Lo que es realmente devastador sobre la marsopa es que podría estar extinguiéndose mientras la mayor parte del mundo ni siquiera sepa que este increíble y bello animal existe. Pero no puedo abandonar la esperanza. Seguiremos luchando”.

Fuente: worldwildlife.org