El Amazonas: la selva tropical más grande que existe en el mundo, 5.500.000 km² de verdísima vegetación, hogar de la mayoría de la fauna que habita en Sudamérica, algunos lo llaman “el pulmón del planeta”. En este artículo os queremos hablar brevemente de cuatro de los mayores enemigos que, actualmente, ponen en peligro a este tesoro natural.

#1 LA BÚSQUEDA Y EXPLOTACIÓN DE RIQUEZAS MINERALES

Tanto los grupos de saqueadores no controlados como las campañas de empresas multinacionales suponen un gran problema para el Amazonas. Dichos grupos dedican parte de su tiempo a buscar recursos minerales (gas natural, petróleo, metales) en el Amazonas, llevándose varias extensiones y regiones de la salva consigo.

El problema es crítico especialmente en la región peruana de Madre de Dios, en la que se practican diversas explotaciones mineras dedicadas a buscar oro – problema que ha empeorado en este contexto de crisis mundial. Las actividades mineras han aumentado un 400% desde 2008, dejando atrás lo que muchos han definido como “manchas amarillas, pedazos de desierto en medio de la salva amazónica” y acabando con las vidas de miles animales en el proceso. Mientras, las autoridades peruanas se muestran indiferentes a lo que está ocurriendo.

#2 LA FALTA DE RECURSOS DE LOS PAÍSES SUDAMERICANOS

La falta de recursos económicos de la región para hacer frente a este problema es evidente y un buen ejemplo de ello es Brasil, precisamente el país que acoge el 65% de la selva.

La preocupación por conservar el Amazonas está ahí, representada por el IBAMA, la agencia brasileña de protección ambiental. Pero dicha agencia cuenta con un financiamiento extremadamente bajo con el que no se pueden cumplir ni los puntos básicos del programa: disponen de 9 millones de dólares anuales para vigilar las prácticas sostenibles y cumplimiento de leyes del quinto país más grande del planeta. En otras palabras, una misión imposible.

Sumándose al problema de la falta de fondos económicos, muchos cuestionan que el IBAMA tenga autoridad legal para obligar a cumplir según qué leyes. Como consecuencia, la agencia sólo impone y recoge con éxito el 6,5% de las sanciones y multas que gestiona, pese a que un 80% de la tala que se practica en el Amazonas esté basada en prácticas ilegales.

#3 LAS LEYES INEXISTENTES (O LAS QUE QUE NO SE APLICAN)

Asunto directamente relacionado con el punto anterior, los países sudamericanos cuentan con algunas leyes para proteger la selva amazónica pero que, por falta de recursos y financiación, no se pueden ejecutar, supervisar o endurecer.

Siendo las leyes tan laxas, hay poco incentivo por parte de la población para realizar prácticas de forma sostenible: como en la mayoría de casos no se penalizan las prácticas de tala ilegal o de búsqueda de minerales incontrolada, granjeros, constructoras y saqueadores van limpiando y destruyendo distintas zonas de terreno y moviéndose a zonas nuevas cuando las previas ya están destrozadas.

Otro hueco legal permite que constructoras adquieran derechos sobre la tierra con la condición de que lo usen durante más de un año, condición que provoca que miles de grupos se dediquen a quemar el bosque nativo y coloquen cabezas de ganado en él para tomar posesión más tarde. Y de vuelta a lo mismo: los países no cuentan con suficiente financiación para supervisar cada uno de estos huecos legales y reformar la actual legislatura.

#4 LA CONTAMINACIÓN

La presencia de contaminación en el Amazonas (río y selva) ha empeorado dramáticamente en los últimos 30 años. La búsqueda de reservas de gas y petróleo ha provocado vertidos ocasionales y crónicos que se han ido dispersando por los ríos de la región, y los resultados de los últimos estudios químicos en el área son preocupantes.

Según un estudio realizado por la UAB y presentado en la conferencia de geoquímica Goldschmidt en Sacramento, California; el 68% de las muestras tomadas en distintos afluentes del Amazonas mostraban niveles altísimos de plomo y el 20% superaban los niveles máximos de cadmio. La contaminación es cada vez más extensa, siendo los vertidos de petróleo y las perforaciones las principales causas. Obviamente esto causa daños directos en los animales, que se alimentan de la vegetación y las aguas contaminadas por estas sustancias.

Recordad que podéis colaborar con esta causa difundiendo esta información y colaborando con las distintas ONGs que lideran campañas dedicadas al rescate del Amazonas.

Fuentes: Faunatura, Noticias.lainformacion.com, Global.Mongabay.com, UAB.cat, BBC.com