La especie habita en muchas zonas de riesgo que actualmente están siendo investigadas por científicos

Unos 700 ejemplares de buitre leonado fueron capturados por expertos en medio ambiente entre los años 2008 y 2012 con el objetivo de estudiar la exposición de la especie a ciertos contaminantes. Con esto se inició una investigación llevada a cabo por un grupo de científicos de la Universidad de Castilla-La Mancha, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad de Coímbra (Portugal) y la Universidad Autónoma de Madrid, centrada en analizar la sangre de las criaturas y observar cuál era el nivel de afectación por contaminantes.

Los resultados de dicha investigación demuestran que el 45 por ciento de los ejemplares presentan altos niveles de plomo en sangre (>200 ng/ml), y en un 6 por ciento se han encontrado niveles altísimos de plomo en los análisis (>500 ng/ml). Aunque parte de este resultado puede estar causado por el plomo natural que se encuentra en la tierra, la causa de un valor extraordinariamente alto en sangre puede proceder de contaminación por municiones de plomo.

Dado que el buitre es un carroñero y, por lo tanto, se alimenta exclusivamente de restos de animales muertos, la especie es un buen indicador para medir la contaminación del medio en estos casos, ya que la carne o restos de cualquier animal contaminado por exceso de plomo también acabará en su sistema. El plomo es un metal muy tóxico para el medio y los animales: por ello, la contaminación por este metal afecta a muchas poblaciones causando incluso la muerte de algunos de sus miembros.

Por ahora, se está retirando en algunos países el uso de este metal en la gasolina y se están identificando las áreas y épocas del año de más riesgo, con el objetivo de saber más sobre las fuentes de contaminación y así poder detener su difusión.

Fuente: Muyinteresante.es