Casi nunca es oro todo lo que reluce. Lo que aparentemente es una buenísima noticia tiene un lado oscuro: por un lado se retira al manatí de la lista de especies en peligro, por otro lado, se han retirado parte de las medidas que han ayudado a que la población aumente.

Ha sido el US Fish and Wildlife Service quien ha tomado esta decisión, pese a conocer que el año pasado fue increíblemente letal para la especie y saber que las amenazas siguen siendo las mismas – la pérdida de su hábitat y los golpes contra barcos siendo las más críticas. El centro de diversidad biológica de Florida se ha pronunciado al respecto y en contra de la retirada de las medidas de protección. Es precisamente en Florida donde vive la mayor población de manatíes – unos 6.620 ejemplares habitan en el mar Caribe y en zonas próximas en el sureste de Estados Unidos.

Centrándonos ahora en lo positivo, los números indican una diferencia abismal si tenemos en cuenta que en la década de los 70 la población nos superaba los pocos cientos, provocando que la especie se incluyese en la lista de especies en peligro en 1973. Pero de nada sirve que los números crezcan si los planes de protección no se mantienen. Incluso algunos miembros de congreso de Estados Unidos se han declarado en contra de la decisión del Ministerio de Interior. Vern Buchanan, miembro del Congreso, ha declarado que “la decisión de debilitar las protecciones que ofrece el Acto de Especies en Peligro amenaza de nuevo la supervivencia del manatí, uno de los animales más amados de Florida“.

Teniendo en cuenta como van a evolucionar los hechos, es muy probable que la especie vuelva a estar al borde de la extinción en poco tiempo. Falta de sentido común en toda regla.

Fuente: Usatoday.com