Las últimas pruebas que se han realizado destinadas a medir cuánto daño le hace el plástico al mar no nos han traído buenas noticias. Y es que se acaba de comprobar que muchos peces alevines, que aún no han alcanzado la madurez ni la edad reproductiva, están muriendo a causa de ingerir los millones de partículas de plástico que se encuentran flotando por los océanos del planeta.

Estos peces pequeños acaban comiendo pequeños trozos de plástico y materiales tipo polímero en vez de alimentarse con comida, cosa que no sólo les intoxica sino que también provoca que se mueran de hambre a causa del plástico que se queda en sus estómagos. El estudio cuyos resultados salieron a la luz la semana pasada es el primero en evaluar este impacto en peces alevines, cuyo problema principal parece ser la acumulación de todos estos materiales en el tracto digestivo.

Los microplásticos acaban flotando en el océano a través de los restos de basura lanzados al mar, proviniendo principalmente de bolsas de plástico y envases entre otros. Al no ser biodegradables, dichos restos se acumulan sin que pueda hacerse demasiado para que desaparezcan. Otro problema creciente son ciertos componentes plásticos usados en cosméticos, y se encuentran en muchos limpiadores o desmaquillantes: estas microperlas acaban en el mar de forma más directa y rápida todavía, ya que una vez utilizados los productos los restos se abocan por las tuberías desde el mismo WC. Un momento en la piel, pero décadas en los océanos…

Tanto los microplásticos, como los otros polímeros o las microperlas se han encontrado en estómagos de aves marinas, peces, ballenas, delfines y otros. Y todavía es un problema aún mayor que miembros de algunas especies mueran antes de alcanzar la edad reproductiva y prefieran estos plásticos a otras fuentes de comida, ya que esto imposibilita que la especie pueda procrear y el resultado será un descenso en números directo.

El co-autor del mencionado estudio, Peter Eklöv, ha comentado que “es la primera vez que un animal ha mostrado una preferencia hacia comer partículas de plástico, y esto nos preocupa. Las larvas que consumen estos materiales en fases de desarrollo también muestran comportamientos atípicos, y son mucho menos activas que los individuos criados en aguas no contaminadas”.

Sigamos evitando el uso de envases y plásticos no reciclables a toda costa. Una buena manera de empezar sería, por ejemplo, dejar de consumir inmediatamente cosméticos, pastas y cremas con microperlas. ¿Os unís a nosotros?

Fuente: TheGuardian.com