Son muchos los expertos que han leído sobre este comportamiento de las mantis religiosas, pero este curioso fenómeno sigue impactando a muchos amantes de la naturaleza y zoólogos que lo han empezado a investigar.

Así es, un grupo de zoólogos de Estados Unidos y Suiza han empezado a documentar diversos casos en los que 147 mantis fueron encontradas devorando el cerebro de un pájaro, con la esperanza de encontrar algunas pistas sobre el porqué de este comportamiento. Sabemos que las mantis religiosas son animales carnívoros, pero no es nada común verles devorando cabezas de distintas especies de aves.

Casi el 70% de los casos documentados han ocurrido en distintas regiones de Norte América (especialmente en Nueva York, Carolina del Norte, Arizona, Texas y California), en las que se han fotografiado diversas mantis religiosas devorando unas 24 especies de pájaros distintas. De dichas especies, la víctima más común documentada hasta ahora es el colibrí y en la mayoría de casos las mantis devoran el cerebro, la cabeza, el cuello o la garganta. En cuanto al resto de regiones del mundo, se han visto comportamiento similares en doce especies de mantis distintas y en todos los continentes menos en la Antártida.

Otro hecho que nos sorprende es que todas las mantis que se han encontrado alimentándose de pájaros son hembras. Esta afirmación no necesariamente demuestra que las hembras sean más agresivas, sin embargo sí que se ha visto que las hembras tienden a alimentarse de maneras atípicas, como por ejemplo practicando el canibalismo sexual (comerse a su compañero mientras mantienen relaciones) o seguir comiéndose a un pájaro durante la cópula.

Lo único que podemos comentar acerca de esto es que la población general de colibríes y pájaros no se ha visto afectada por esto y que, al menos hasta ahora, este comportamiento de las mantis parece ser un fenómeno aislado. La naturaleza no deja de sorprendernos.

Fuente: Motherboard.vice.com