Toda moda empieza por algo pequeño y así ha sido por desgracia en este caso, en el que más de mil felinos se encuentran en cautividad y viviendo en Minnesota por capricho de muchos de sus ciudadanos, que en este caso persiguen poseer animales exóticos para fines de exhibición.

El “movimiento” empezó en el año 2005 aproximadamente, cuando un ciudadano llamado Steve Salton decidió comprar un cachorro de tigre siberiano en un criadero para tenerlo como mascota en su propiedad al norte de Nueva York. El hombre disponía de licencia para cuidar y mantener animales exóticos, pero esta licencia tenía una cláusula: sólo podía hacerlo si el fin era educativo. Aún así, no se presentó ningún cargo y Salton decidió seguir comprando animales exóticos: hacia el año 2011 ya tenía tres tigres más -a los que llamó Calcutta, Logan y Caesar- y un leopardo llamado Shadow.

Llegados a este punto, los oficiales de la ciudad de Mayfield decidieron presentar cargos ante la posesión de animales exóticos en dicha ciudad. Después de muchas protestas y juicios se llevó a Salton a los tribunales en 2014, y como consecuencia éste accedió a trasladar a sus felinos a otro sitio. Los cuatro animales acabaron en el santuario de felinos de Sandstone en Minnesota, una organización no gubernamental que acoge a los animales abandonados o trasladados por sus previos dueños.

El negocio de cría y venta de animales exóticos mueve millones de dólares al año, todo por el capricho de tener en casa a un animal que obviamente tendría que estar haciendo vida en su bosque, selva, jungla, etc. Minnesota en especial cuenta con muchísimos ciudadanos propietarios de animales exóticos y muchos expertos en cría y venta de dichas especies. El estado actual del problema es curioso: se prohibió, a raíz del caso que hemos comentado, poseer y criar en proviedad privada a osos, primates, leones y tigres, pero un hueco legal acabó permitiendo que se pudiese tener en cautividad a especies nativas del área como linces, lobos o pumas. Y el proceso para poder ser propietario de una de estas especies es preocupantemente simple: un formulario, un pequeño pago de menos de 20 dólares y ya casi estamos listos.

Se estima que actualmente haya unos 1000 grandes felinos viviendo en distintas propiedades de Minnesota, acabando muchos de ellos en zoos o encerrados en algún recinto. ¿Tardará mucho la gente en darse cuenta de que esto no debería ser un negocio o un capricho?

Fuente: Citypages.com