Hace pocas horas que Obama, presidente de los EEUU, y Trudeau, primer ministro canadiense, han acordado y definido una serie de medidas destinadas a proteger el ártico – estableciendo con ello un precedente sin igual.

A partir de la aprobación oficial de estas medidas toda actividad comercial que se desarrolle en territorio ártico tendrá que aprobar un test climático que asegurará que dichas actividades cumplan con los objetivos climáticos globales ya definidos anteriormente en la cumbre de París – en esta nueva práctica se incluirán también las obras de perforación de combustibles fósiles.

El objetivo primario será luchar porque la temperatura media del planeta no suba más de los temidos 2 grados, por ello ya en París se acordaron medidas para que la temperatura ni siquiera alcanzase los 1,5 grados por encima del mencionado límite. Por lo que vemos, las políticas de EEUU y Canadá están empezando a ir más acordes con dicho objetivo.

Seguiremos la evolución del plan día a día, ya que para empezar en las próximas semanas Obama anunciará su plan sobre licencias de perforación en el ártico. Lo que está claro de momento es que, tanto a nivel individual como a nivel gubernamental, la gente está siendo cada vez más consciente del problema.

Fuente: Greenpeace.org