Después de que se hallasen los cadáveres de 40 cachorros de tigre en el congelador de este conocido templo budista tailandés, se han rescatado de momento 33 tigres que por suerte aún estaban vivos.

Dicho templo budista, llamado templo de Kanchanaburi y conocido como Templo del Tigre, ha sido acusado por maltrato animal y por ello sigue la operación para rescatar a los animales que quedan vivos.

No es un hecho desconocido que muchos de estos templos y centros que ofrecen experiencias en compañía de tigres drogan y anestesian a los animales con el objetivo de que permanezcan tranquilos, para que así los turistas puedan sacarse fotos con ellos. A los visitantes también se les ofrece la posibilidad de ayudar a “cuidar” a los animales como rutina diaria. Los monjes de estos templos llevan años y años (desde 2010) discutiendo con las autoridades sobre este tema, manteniendo que los animales se encuentran en perfecto estado y negando todas las acusaciones, pese a que son varios los testigos que afirman haber visto restos de tigres y otros animales en contenedores – prueba que se añade a los mencionados cadáveres de cachorros encontrados en el congelador.

Por el momento el templo permanece cerrado y se han prohibido las visitas turísticas mientras sigue el rescate. Se espera que la operación dure como mínimo una semana, ya que son más de 100 tigres los que habitaban en el templo. Las autoridades han colocado un cartel en la entrada que informa de la entrada prohibida para “asegurar que los tigres estén a salvo”. Paralelamente, varios equipos proteccionistas y de policía se encuentran en la entrada del templo para informar a los turistas de los motivos del cierre y de la situación actual en este tipo de templos.

Esperemos que este sea un primer paso para que acaben estas prácticas en Tailandia de una vez por todas.

Fuentes: BangkokPost / Bbc.com