El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha baneado el acceso público a todos aquellos documentos y reportes que ofrezcan detalles sobre el número de animales cautivos en laboratorios, zoos, compañías o circos. Estos documentos también describen cualquier actividad relacionada con el bienestar o posibles actos de maltrato de dichos animales – el baneo, como era de esperar, ha sido aprobado por el nuevo y polémico presidente de los Estados Unidos Donald Trump.

Perdiendo la posibilidad de saber si los animales están siendo tratados humanamente y siguiendo las leyes del Acto de Bienestar Animal, cualquier persona que quiera informarse de esto tendrá que solicitar un permiso reclamando bajo el acto de libertad de información, llamado “Freedom of Information Act“. En un comunicado oficial, el departamento ha comunicado que se ha bloqueado dicho acceso “basado en nuestro compromiso para ser responsables y transparentes, a la vez que proteger el derecho a la privacidad del individuo”, cosa que parece – y es – una contradicción en toda regla: ¿en qué casos es transparente el bloqueo de información?

Por ahora la aprobación de este baneo ha sido puesta en práctica a efectos inmediatos en 7813 recintos, de los cuales 1200 son laboratorios de investigación administrados por centros académicos y gubernamentales. Otro dato a destacar es que cuando el Departamento de Agricultura realiza las inspecciones en dichos centros, los informes contienen cero información sobre individuos o grupos ya que se centran en número y tipo de animales. De nuevo, se pone en duda la pobre excusa emitida en el comunicado oficial.

Está claro que este nuevo baneo aprobado por Trump sólo beneficia a aquellos centros, laboratorios, zoos e insistuciones que maltratan a animales o no cumplen con las normas como se debería y quieren ocultarlo – ahora será más difícil enterarse de lo que pasa, ya que la información no será pública.

El nombramiento de Trump como presidente no ha sido una desgracia sólo para la humanidad, sino también para los animales.

Fuente: sciencemag.org