España no suele ser protagonista de buenas noticias en lo que respecta a ecología y sostenibilidad: aunque ocasionalmente nos llega alguna buena noticia que otra, ahora es la Comisión Europea la que ha dado un ultimátum de dos meses al país para mejorar la gestión del agua en Doñana.

Dicho ultimátum responde a muchos meses de observación en los que se confirma que el estado del acuífero es crítico. Tras una queja por parte de WWF y un caso abierto en Octubre de 2014, la Comisión Europea ha decidido dar al país un par de meses para comenzar a implementar medidas dedicadas directamente a solucionar el problema: en caso de no ver avances en el tema, la Unión Europea llevará a España a los tribunales.

Las consecuencias directas eran de esperar: la mala gestión del agua en el parque ha generado un deterioro considerable en el ecosistema y las especies que viven en él, como el lince ibérico o la cerceta pardilla, incumpliendo de esta manera dos directivas europeas: la Directiva de Hábitats y la Directiva Marco del Agua. Ya que se siguen sin tomar medidas suficientes para acabar con esto, parece que a la UE no le quedaba más remedio que comunicar este ultimátum por vía legal.

Por ahora siguen los planes para seguir con un trasvase hacia Huelva y sigue planteándose la construcción de instalaciones turísticas. En este contexto el mensaje de WWF es claro y urgente: Doñana es un patrimonio no sólo de Andalucía y España sino también Patrimonio Mundial, si no se acaba con estas prácticas, dentro de poco no nos quedará mucho por salvar.

Fuente: WWF.es