El sudeste de La Pampa, en Argentina, lleva días ardiendo y parece que finalmente el incendio está contenido, según declaran el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y la Dirección de Defensa Civil.

Aún así los destrozos son incalculables y el desastre parece no tener fin, tras la alerta emitida por Defensa Civil que informaba sobre la aparición de nuevos focos, en parte debido a las condiciones meteorológicas – sequedad y escasas lluvias – que no ayudan. Ahora que el problema principal, detener y contener el fuego, está resuelto, se siguen cuantificando los daños provocados por las llamas: se han quemado más de 800.000 hectáreas de terreno y unos 70.000 animales han muerto.

Por el momento se está sobrevolando la zona para estudiar el terreno afectado y localizar posibles nuevos focos que puedan haberse abierto o expandido. Una de las zonas más afectadas es la zona de La Adela, donde el fuego destruyó unas 70.000 hectáreas y donde un equipo de 50 brigadistas y bomberos todavía hacen lo posible para detener las llamas. En cuanto a las condiciones meteorológicas que hemos mencionado, parece que una tormenta empeoró las cosas e incluso prendió nuevos fuegos, además de los fuertes vientos de 30 km por hora que soplaron después y que complicaron extremadamente las tareas de los bomberos. Por si todo esto fuese poco, la temperatura superior a los 30 grados y el bajo nivel de humedad del ambiente no han ayudado en absoluto, ya que las llamas, debido a esto, avanzan mucho más rápido de lo normal.

Una terrible manera de acabar el año 2016 y empezar el 2017 para Argentina. Esperamos que el incendio se extinga completamente en los próximos días.

Fuente: Clarin.com