El mismo líder del dispositivo de seguridad en el Rocío, Francisco Huelva, critica el trato que se le dan a los caballos del evento.

Sólo en esta última edición de la romería del Rocío han sido cinco los caballos muertos, cifra que se suma a los ya más de 100 caballos muertos en dicho evento en los últimos siete años. El motivo no es otro que el abuso a los caballos por parte de los rocieros, motivo de quejas por parte de asociaciones como PACMA desde hace años.

Fue hace unos días cuando dicho jefe de seguridad comentaba la situación, criticándola duramente en Canal Sur Radio: jinetes que no dejan que los caballos descansen en ningún momento o rocieros que paran a descansar o a comer durante horas y no le quitan la silla al caballo para que descanse… hasta que en muchas ocasiones los animales mueren. Más que un descuido esto también parece ser un incumplimiento de las normas, que dictan que al parar a descansar hay que quitarle la silla al caballo, quitarle el sudor y darle agua.

El mencionado partido animalista ya envió una queja a la Junta de Andalucía en 2015, pidiendo que se investigasen los casos en los que habían muerto caballos ese año. También se han dedicado a documentar y grabar diversos vídeos en los que se muestran cómo los caballos mueren de agotamiento. En este contexto, recordemos que la Ley de Protección Animal de Andalucía tiene prohibido “obligar a trabajar a animales de menos de seis meses, enfermos, desnutridos, fatigados, o a desempeñar trabajos en los que el esfuerzo exigido supere su capacidad. Lo anterior es aplicable a las hembras que estén preñadas”.

Ninguna fiesta debería suponer la muerte de ningún ser vivo. Esperemos que Andalucía deje claras las normas de cuidado a los animales en este tipo de eventos y sancione más duramente en caso de que no se cumplan.

Fuente: El Diario